lunes, 21 de noviembre de 2011

No lo entiendo

Ayer, se cumplió lo que todos esperábamos. Volvió a ocupar el poder el PP, tras un largo periodo en la oposición (siempre ayudando y mirando por el bien de España, claro está).

No, ahora enserio, no lo entiendo. De verdad que no lo entiendo. Puedo entender que, siendo rico o teniendo grandes empresas, votes al PP,  ya que te da más poder, menos derechos a los trabajadores, etc. (entiendo, que no comparto). Pero en España no hay tantos ricos, por lo que se deduce que algunos (muchos) trabajadores, han votado a este partido. A partir de aquí ya no entiendo nada. Trabajadores, gente de pueblo, votando al PP. Un partido que privatizará, recortará en lo público, flexibilizará el despido el cual está ya cada vez más fácil para el empresario, y muchas más cosas. Pero eso sí, nos sacará de la crisis, como ya hizo el excelentísimo señor Aznar. Lo que se olvida a menudo es que nos sacó de la crisis anterior debilitando sectores como la industria, y apoyando a lo loco el sector inmobiliario, por lo que se creó una economía basada en este último. Las industrias siempre hacen falta, pero, ¿qué pasa cuando el sector inmobiliario no da más de sí ? Todo iba muy bien hasta que explotó la burbuja inmobiliaria, lo que conllevó a la pérdida de miles de empleos, llevando a la actual crisis. Por lo tanto, no hay que echar toda la culpa (ojo, no toda, pero parte sí) a Zapatero, comparándolo con Alemania, por ejemplo. Ya no se trata solo de las medidas que tomes, sino de los cimientos, es decir, la base sobre la cual llevas a cabo esas medidas.
A pesar de todo, no me cae mal Rajoy . No consigo que me caiga mal. Lo veo un simple títere, en un partido lleno de fascistas. No entiendo como personas tan hipócritas (entre otras cosas) como Rita Barberà gobiernen ni siquiera en su casa. Tampoco por qué la señora Aguirre sigue ahí. Ni Fraga. Ni Cospedal. Ni el mejor de todos, el ya mencionado Aznar, y su mujer, que tampoco se queda atrás. Ni tantas otras personas del partido. Bueno, rectifico. Sí entiendo por qué están ahí. Porque representan los valores de un partido anticuado, los encarnan a la perfección.
También les votan homosexuales. Aquí también hay algo que falla. Votas a un partido que te quiere quitar el derecho a casarte (o los efectos legales que esto conlleva) y con muchas personas dentro de éste  que piensan que es algo que se puede curar.
No lo entiendo. Demasiadas cosas que no entiendo. Quizás les voten por la influencia de los mass media. Sinceramente, eso espero. Espero que mucha gente que ha votado al PP sea por ignorancia, porque si es conscientemente, sabiendo lo ya mencionado y muchas cosas más...no lo entiendo. O no lo quiero entender. Sí, será eso. No lo quiero entender.








jueves, 10 de noviembre de 2011

Pienso, luego molesto


Molesto, luego existo. Así se titulaba el artículo de opinión publicado en el país, escrito por Juan Goytisolo. Al leerlo, me hace pensar en el por qúe de ese título. En un estado democrático, como es en el que nos encontramos (o eso dicen), se supone que debería gobernar el pueblo ("demo" pueblo, "cracia" poder ).
Por lo tanto, para "existir", es decir, que te hicieran caso, no deberías molestar, sino tener facilidades para que se escuchara tu propuesta, o por lo menos no te tacharan de molesto, siempre y cuando fuera una propuesta adecuada (adecuada no en cuanto a lo que piense PPSOE, sino adecuada, por ejemplo, en cuanto a no atentar contra los derechos humanos).

En esta sociedad, la famosa frase de Descartes "pienso, luego existo" ha dejado de tener valor. Que pienses por ti mismo puede que sea valorado por algunas personas (escasas, pero algunas hay), pero está claro que si no molestas, si no haces ruido, no te hacen caso. ¿Pero molestar a quién? Muy fácil, a los que mandan. Puedes votar en blanco, que los políticos dirán que no pasa nada, y será un mero dato, pero la cosa cambia cuando medio millón de personas corta las carreteras de la capital para hacer una manifestación. Aunque bajen los datos de asistencia, la gente lo ve, y se hace preguntas, como por ejemplo por qué. Qué puede llevar a tantas personas a salir de sus casas, a no ir al cine, a perderse el partido de su equipo, para salir a la calle. Y ésto es lo que no quieren, que pienses por ti mismo, que no pienses qué hay más allá de los dos partidos de siempre. Porque esta gente no son ni unos apolíticos ni unos anarquistas, ni nada de eso.
Pero, ¿Qué es una persona apolítica?. La definición sería "aquella que no encuentra interés en la política existente o no aprueba ninguna de las ideas políticas que conoce por lo que decide voluntariamente desprenderse de toda actividad política de su entorno". Vale, puede que no estén de acuerdo con la política existente, pero no se desprende de toda actividad política, ya que lo que se pretende es cambiarla, no destruirla.

Sinceramente, me cuesta entender a un apolítico, por lo menos en personas jóvenes. No es lo mismo declararte del centro, es decir, ni de derechas ni de izquierdas (cosa difícil, pero bueno), que declararse apolítico .Si no muestras algo de interés por la política, es que no sabes de la importancia de ésta. Porque sabiendo su importancia, seguir diciendo que eres apolítico, me parece egoísta y cobarde, ya que no piensas en lo que podrían ganar los demás cambiándola, y cobarde porque es una postura muy cómoda declararte apolítico. Puedo entender (y comparto) la idea de no estar de acuerdo con la política actual, pero no a aquel que se desprende de ésta. Al pensar un poco por ti mismo, y ver a tanta gente que protesta, te das cuenta de que algo no marcha bien. Algo tiene que cambiar. Nos deben escuchar. Para que nos escuchen, hay que hacer ruido, hay que molestar.

                                                          Pienso, luego molesto.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Utopía

 La utopía...¿Qué es la utopía? La real Academia Española (RAE) lo define como un plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación.
Otra definición del concepto utopía, sería que designa la proyección humana de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente, ejerciendo así una crítica sobre éste.
Este términó apareció en una obra de Tomás Moro, donde utopía es el nombre dado a una comunidad ficticia cuya organización política, económica y cultural contrasta en numerosos aspectos con las sociedades humanas contemporáneas al escritor.
El término fue creado por él, pero el concepto ya se deja ver anteriormente. En la obra de Tomás Moro podemos ver una fuerte influencia de Platón, así como los mitos de Hesíodo.
  Aunque el origen etimológico de Utopía no fue explicado por Moro, varios estudiosos de su obra destacan un posible juego de significados, ambos del griego Por un lado οὐτοπία (οὐ, no; τόπος, lugar) y por el otro εὐτοπία (εὐ, buen; τόπος, lugar).

Últimamente escucho varias veces la palabra utopía. Se dice del capitalismo utópico (claramente no conseguido), así como de la anarquía, comunismo...también de otros movimientos que piden cambios en la sociedad, la política, etc. dicen que serían imposibles por ser "utópicos" y me extraña ver el matiz con que lo dicen. Me explico. Cuando una persona dice ser de una ideología, o defiende una sociedad más justa, etc. se le acusa de que esa sociedad es utópica, y esta palabra adquiere un matiz negativo, de desdén, como insultando. Como por si por este hecho estuvieras loco y no supieras lo que dices. Como hemos visto en la definición, es un sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación. En el momento de su formulación. Es decir, puede que el camino lo tengamos ahí delante, y puede que simplememte aún no sea el momento. O puede que tengan razón los que usan el término utopía con desprecio y la mayoría que sueñan con ésto sean unos flipados y unos demagogos que no tienen los pies en el suelo. O, también puede ser, ambos se equivoquen, o ambos tengan razón. Quiero decir que nunca ningún extremo es bueno, y que mientras muchas alternativas se plantean como utópicas, ¿por qué no coger algo de todas?. El capitalismo total está claro que no es lo mejor. El comunismo, tal y comó se intentó llevar a cabo en Rusia por ejemplo, tampoco consiguió su propósito. Ambas tienen cosas buenas, y malas (siempre hay una mejor que otra). Y eso solo entre estas dos formas, aunque hay muchas más. Y de cada una casi seguro que podríamos aprender algo. Por ejemplo, en la actual sociedad, creo que sería elemental que el estado tuviera más poder en asuntos como sanidad, educación, etc., y que éstos no pasaran nunca a ser de carácter privado.
De las críticas que se le hacen a la utopía,  la  más acertada me parece la de Karl Popper,  quien decía que lindan con el totalitarismo. El creer en un estado ideal y perfecto conlleva a una intolerancia respecto con cualquier otra propuesta. Cualquier opinión en contra es vista como una amenaza, por lo que es apartada del panorama social, para bien de la comunidad.
Por lo tanto, no existe el mundo perfecto, no para todos. El mundo de hace unos años era perfecto para los banqueros, pero no para los millones de niños que morían en África (actualmente sigue siendo igual.)

En mi opinión, el mundo perfecto sería el menos malo, es decir, en el que el mayor numero de  gente (a poder ser, todos) tuviera unas condiciones mínimas saciadas (educación, alimentación,etc.) sin entrar en conflicto con los derechos de otro ser humano, en el que todos seamos iguales. Por supuesto, en el que haya problemas ideológicos, en el que se discuta sobre este partido o el otro, pero en el que haya varias alternativas, de diferentes ideologías, pero un sistema en el que el pueblo tenga más derechos y poder para decidir en sus asuntos, y libre acceso a la información sin ser manipulados.

"Me casé con la utopía y me puso los cuernos con el desencanto, pero yo sigo luchando"
                                                                                             Nega, LCDM.