lunes, 17 de octubre de 2011

Lo mejor es lo que queda por venir

Este sábado fue llevada a cabo la manifestación mundial, en multitud de países (Argentina,  España, Francia, Italia, Holanda, Estados Unidos...). Ésto refleja como, por suerte, multitud de gente se empieza a movilizar para intentar cambiar las cosas. En la manifestación de Valencia, en la que estuve, como en todas se defendían varios aspectos, como es el derecho a una vivienda digna y que paren los desahucios, cambiar la "democracia" actual, derechos de los inmigrantes a ser tratados igual,  crítica a los banqueros...en definitiva, todos los aspectos que ya puse en mi anterior entrada. Fue una buena experiencia, verte parte de un movimiento que apuesta por el cambio, rodeado de gente que tiene ideales parecidos a los tuyos y, sobretodo, saber que hay tanta gente cansada.

Esto, como ya he dicho, se llevó a cabo en todo el mundo, no solo en España. Hablemos de la prensa local. En los telediarios, los que no falsifican las estadísticas (Canal 9 y compañía) las matizan con números vagos: "decenas de miles", ya que medio millón en la capital impactaría demasiado, ¿no?. En la prensa escrita, está muy presente el movimiento en periódicos como El País y Público. Otro cuento son los demás periódicos. En periódicos como La GacetaLa izquierda radical "okupa" Sol a 20 días de la campaña.
El Mundo: El 15-M resurge pacíficamente en España y con violencia en Roma.
Luego está la infame protesta del periódico ABCLos indignados "festejan" su protesta planetaria. Sin palabras (que pueda escribir en un blog para el instituto, porque ideas no me faltan).
Como ya he dicho en múltiples ocasiones, me parece un correcto movimiento el que se está llevando a cabo por movimientos como el 15-M, pero creo que va siendo hora de ver dónde nos lleva este movimiento, este resurgimiento del pueblo. El filósofo Zygmunt Bauman califica este movimiento de emocional, pero afirma que le falta pensamiento. No podría estar más de acuerdo con esta afirmación. Este movimiento, hasta el momento, está siendo todo corazón, y eso está bien para destruir, pero no para crear. Llegará un punto en el que el sentimiento será necesario, pero no suficiente. Ahí deberá entrar en juego el cerebro, porque hasta el momento hay bastante gente de acuerdo en contra de unas cosas pero, si lográramos acabar con éstas, ¿qúe pasaría?. Habría centenares de propuestas, y cada uno defendería la suya. Lo que debemos hacer es pensar y, entre todos, intentar alcanzar una sociedad mejor para todos (excepto los actuales gobernantes, los ricos, etc. que saldrían perdiendo, lo siento por ellos), siempre respetando y no cayendo en los errores del pasado. De momento, estamos de acuerdo en lo que hay que cambiar, lo que necesitamos erradicar, que, pensándolo bien, ya es bastante.
¿Un ejemplo de la necesidad de cambio? Aquí tenéis las declaraciones de un ex-presidente nuestro:

Aznar dice que  “la democracia española tiene cosas que mejorar y, sin duda, en la situación española, golpeada por una crisis muy dura, hay cosas que mejorar, pero es una democracia consolidada que tiene sus cauces. Lo que fue una cosa más o menos en la que hubo participaciones diversas, no es más que un movimiento marginal antisistema, vinculado a grupos de extrema izquierda; su representatividad no es importante en la vida española”.

Aznar dice, en sus primeras líneas, lo que defienden tanto PP como PSOE: está muy bien que penseis, está muy bien que os indigneis, está muy bien que querais cambiar las cosas, pero dentro de NUESTROS márgenes. Mientras no te salgas de ahí, no pasará nada. Si no afectas a nuestro poder, sin problema.
En cuanto a las últimas palabras, me parece penoso que las diga un ex-presidente de un país con una Constitución que afirma que todos somos iguales. Para unas cosas sí, pero a la hora de pensar no. En Valencia vi gente que se ganaba la vida como podía, y ahora se encontraba sin casa porque el banco se la había quitado, echándoles con sus hijos. Vi a gente mayor, gente joven, gente de todo tipo. Habría gente de extrema izquierda, claro está; pero los congresos de su partido están llenos de fascistas, y siempre me han dicho que ningún extremo es bueno. En proporción, había muchísima más gente del sistema y no vinculada a grupos de extrema izquierda, en algunos casos ni de izquierdas "suave", que diría él.

Este movimiento mundial ejemplifica el malestar general de una gran parte de la población, o un calificativo más apropiado sería "indignados". Estamos de acuerdo en que hay que cambiar muchas cosas, empezando por la política. En mi opinión, pronto llegará un punto de inflexión, un punto de no retorno: o damos un paso adelante o nos caemos. Con sentimientos se destruye, no se crea. Está claro que no se deben olvidar, pero se deben compenetrar con el pensamiento. A este movimiento está intrínsecamente negado un líder, por el simple hecho de lo que representa. Mientras tanto, confiar en el poder del pueblo, confiar en que el cambio es posible, y lo principal: atreveos a pensar. Confiemos en Kase O y se cumpla el título de este artículo, y quede mucho bueno por venir.

2 comentarios:

  1. Yo soy un convencido de que lo bueno está por llegar. Ya los decían los antiguos "avanzadilla" de la clase proletaria: cuanto peor, mejor. Muchos saludos y espero que salgamos "salvos" de esta.

    A.C.

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  2. ¡Me alegro de que así sea Carrillo! jaja gracias por el comentario :)

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